ESCRITORES QUE MURIERON POR UNA CAUSA

A lo largo de la historia de la literatura han sido muchos los escritores que han ocultado su nombre detrás de un seudónimo. En algunos casos para que no fuesen descubiertos y sufriesen el tormento de las autoridades u otros entes violentos. Sin embargo, hubo algunos que nos lo utilizaron y se hicieron conocidos. Por desgracia, en algunos de estos casos, estos autores fueron asesinados ya fuese por sus escritos, sus ideas, su propia integridad moral o por granjearse demasiados enemigos.  

Esopo, fabulista de la antigua Grecia, vivió en torno a los siglos VII y VI a. C. No se sabe dónde nació, pero sí que fue esclavo y posteriormente liberto. Estuvo al servicio del rey Creso de Lidia, reino que se situaba en la actual Turquía. Se dice que el rey lo envió a Delfos, ciudad griega, pero que entró en disputa con los habitantes de la ciudad y fue condenado a morir despeñado. Entre sus fábulas: El escorpión y la rana, El león y el ratón, El pastor mentiroso, El viejo y la muerte, La zorra y las uvas…    



Caso atroz el de George Adamson, conservacionista de la vida salvaje y escritor británico (aunque nacido en la India). Él y su esposa Joy Adamson fueron conocidos por su best seller Nacida libre, y por su posterior película. La obra trata la historia de Elsa, una cría huérfana de león que criaron y, posteriormente, reintrodujeron en la vida salvaje. El 20 de agosto de 1989, contando George Adamson con 83 años de edad, intentó ayudar a unos turistas en la reserva de Kora, en Kenia, cuando estos eran asaltados. Desafortunadamente, fue acribillado a balazos por estos bandidos somalíes. Misma suerte corrió su esposa, Joy Adamson, encontrada nueve años antes muerta. Se pensó que había sido atacada y muerta por un león. Sin embargo, la policía descubrió que las heridas eran de espada y terminó deteniendo a uno de los empleados del Parque Natural. La justicia lo condenó a cadena perpetua. Como vemos, aquel parque de Kenia fue la tumba del matrimonio de escritores.

Delmira Agustini, uruguaya, muy cercana al poeta Rubén Darío. Su poesía expresó el erotismo femenino en una época de domino masculino. Su estilo pertenece a la primera fase del Modernismo y sus temas tratan de la fantasía y el exotismo. Quien quiera leer poesía llena de feminismo, simbolismo, sensualidad y sexo no dude en echar un ojo a sus obras: El libro blanco, Cantos de la mañana, o, el más conocido, Los cálices vacíos (1913). Contrajo matrimonio con Enrique Reyes en 1913, pero por diversas desavenencias conyugales lo abandonó un mes y medio más tarde, divorciándose en 1914. En julio del mismo año fue asesinada por este hombre (que después se suicidó). Hablamos de violencia de género, que nunca viene mal recordar, igual que recordar a la autora.

Escribamos ahora sobre un autor español, especializado en biografías. Luis Antón del Olmet. Abogado, dramaturgo, periodista, político y escritor. Nació en Bilbao en 1886, hermano del también escritor Fernando de Antón del Olmet, marqués de dos fuentes. Fue uno de los fundadores del movimiento agrario de Acción Gallega y entró a trabajar en la redacción de El Debate. En esa época comenzó su vida turbulenta, manteniendo duelos con los redactores de El Radical. Sin embargo, no fue muerto en duelo, sino baleado a quemarropa cuando presentaba una obra en el Teatro Eslava de Madrid. ¿El autor? otro escritor, al parecer por un lío de faldas. Escribió biografías de personajes influyentes de la época: Galdós, Alfonso XII, Romanones…

Manuel Vázquez Montalbán obtuvo el premio Nacional de literatura en 1991 por la obra Galíndez. Y aunque Montalbán falleció hace unos años en Tailandia de un paro cardiaco no hablamos de él, sino de esa obra, de Galíndez. ¿Quién fue Galíndez? Jesús de Galíndez Suárez no fue conocido por su actividad literaria, sino como espía del gobierno vasco exiliado en época franquista y del FBI. Huyó en la guerra civil española a Francia y terminó en la República Dominicana cuando el dictador Trujillo tenía el poder, de hecho, fue profesor de su hijo. (Por cierto, para entender ese periodo lo mejor es leer la obra del Pulitzer Junot Díaz, Oscar Wao). Su obra El Bahoruco, fue premiada en este país (no es de extrañar leídas sus influencias). Cuando Franco y Trujillo estrecharon lazos tuvo que huir a Estados Unidos, cometiendo el error de llevarse documentos sobre el dictador. Allí, protegido, escribió muchas obras sobre el nacionalismo vasco y recibió varios premios. Además, colaboró con CIA y FBI. Pero cuando Estados Unidos y Franco estrecharon lazos para pelear contra el comunismo, dejó de estar protegido. Se le ocurrió escribir en la Universidad de Columbia la tesis siguiente: La era de Trujillo: un estudio casuístico de dictadura hispanoamericana, donde se denunciaba el régimen del dictador dominicano y ponía de manifiesto que su hijo Ramfis no era biológicamente descendiente del dictador. Antes de la publicación de dicha tesis, fue secuestrado y llevado a Santo Domingo, capital de República Dominicana. Desapareció para siempre… 

Y eso es todo por hoy, amigos, disfrutad de la lectura. 

Carlos Álvarez

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