miércoles, 29 de marzo de 2017

LA LEYENDA NEGRA DE LOS HABSBURGO


Si hablo de Isabel Amalia Eugenia quizás muchos se queden con cara de no entender ni jota, pero si digo que estoy hablando de Sissi, duquesa de Baviera y después emperatriz de Austria, no habrá ninguno que no sepa de qué hablo. Este símbolo de la realeza al que se ha dado forma, se ha empaquetado y se nos ha vendido como onzas de chocolate, se casó con su primo Francisco José I de Austria. Tuvieron cuatro hijos: Sofía, Gisela, Rodolfo y María Valeria. Y aquí empieza a afectarles la leyenda negra que pesa sobre los Habsburgo. Sofía murió a los dos años, de tifus, mal presagio, y Rodolfo, el heredero al trono imperial, fue hallado muerto de no se sabe qué. Y digo que no se sabe porque hay varias versiones, nunca esclarecidas: apoplejía, suicidio o asesinato político. Lo único claro es que lo encontraron muerto por bala, aunque en un principio se negó y se achacó a una enfermedad. No lo encontraron solo, con él estaba María, baronesa de Vetsera, su amante, con la cual quería contraer matrimonio una vez divorciado de Estefanía de Bélgica. Mal asunto. Todo muy turbio.





Once años después de la siniestra muerte de su hijo y su amante, en Ginebra, y un año después de la muerte en un incendio de su hermana, Sofía Carlota, la emperatriz Sissi fue asesinada por un anarquista italiano cuyo nombre no tenemos por qué recordar, pues los nombres de los asesinos merecen quedar siempre oscurecidos en la memoria. 

En cuanto a su marido, el emperador, ya había sufrido una serie de desgracias dignas de una hechicera de vudú. Uno de sus hermanos murió de tifus, el otro, el emperador Maximiliano, fue fusilado en México por las tropas de Juárez y el tercero terminó exiliado, hay quien dice que por sus gustos sexuales demasiado inclinados hacia la juventud y a su mismo sexo. Dios nos libre de culpar a nadie sin pruebas.

Leyendo el libro Las últimas palabras, de Carme Riera, me he acercado un poco a las desgracias de esta familia de privilegiados que demuestra sin querer la fragilidad del ser humano, seas rey o campesino. Vivimos diferentes pero morimos iguales, golpeados por el puño del destino. 

En su libro nos alejamos un poco del tronco puro de los emperadores para conocer a los Habsburgo desde el punto de vista de Luis Salvador, primo lejano, hijo del último Gran Duque de la Toscana. Nos adentraremos en sus viajes a las Baleares, a las que ensalzó y cuyo turismo impulsó, descubriremos sus libertinos escarceos amorosos y sexuales, los secretos que guarda sobre su poderosa familia y su visión de los acontecimientos más duros, como son las muertes de la emperatriz y su hijo y la del siguiente heredero, Francisco Fernando, asesinato que fue pretexto de la I Guerra Mundial, llamada por entonces Gran Guerra. También pasaremos de puntillas por encima de la misteriosa vida de su hermano, Juan Salvador Nepomuceno, quien desapareció poco después de la muerte del heredero al trono. Su barco naufragó en Argentina, pero en peculiares circunstancias y jamás se encontraron los restos. Se sospechó siempre que seguía vivo, viviendo una vida alejada de la corte imperial y la familia Habsburgo. 



El libro de Carme Riera, miembro de la Real Academia Española, es una confesión escrita, una palabra que se extiende por la necesidad de desahogar los secretos que se llevan dentro y que impiden morir en paz. Descubriremos la personalidad de Luís Salvador, un protagonista caprichoso, egoísta, abusón y excéntrico, valiente en apariencia, cobarde en realidad. Nos acercaremos a la arbitrariedad con la que actúan los hombres poderosos y ricos frente al oportunismo y picaresca de los que pasan hambre. Estos, hombres y mujeres, se muestran dispuestos a lo que sea por ascender a un mundo del que algunos de sus selectivos miembros quieren huir en apariencia, pero siempre sin soltarse de la correa que los mantiene, la mano imperial que les da de comer.  

Este libro es una carta, un testamento ficticio, la necesidad de contar los errores en los que uno ha participado de una manera u otra. Es una confesión de un hombre libertino, amante de las pasiones carnales y cobarde a la hora de proceder. Es una depuración del alma, un alivio para morir en paz, postrado sobre la cama.

Premiado con el Sant Joan, un galardón con 35 mil euros de recompensa, Las últimas palabras es una novela corta que genera interés y preguntas. Buenas dosis de lectura y algunas frases profundas e inteligentes. Engancha en su primer tramo, desengancha en el segundo. Cabe la posibilidad de que a muchos lectores, a pesar de su corto tamaño, se les haga largo, anodino, muy superficial, falto de trama y demasiado simple y común como para ser premiado. 

Pasen, vean y juzguen ustedes…  

Disfruta de la lectura. 


SINOPSIS

El nuevo libro de Carme Riera relata la historia nunca contada de un personaje fascinante: el archiduque Luis Salvador de Austria. Novela galardonada con el premio Sant Joan 2016.

Primo de la emperatriz Sissi, hombre refinado y de gran cultura, ajeno a todo convencionalismo, Luis Salvador de Austria fue expulsado de su familia -la casa imperial más importante de Europa- y se estableció de incógnito en Mallorca, donde creó un reino personal paradisíaco.

Defensor de la naturaleza avant la lettre y viajero incansable y misterioso, llevó, sin embargo, una vida secreta, solo desvelada en estas memorias, dictadas a su secretario en el lecho de muerte. Cuando ya nada importa porque el final está cerca, el lector descubre su labor como espía de la corte de Viena, sus ideas sobre algunos de los acontecimientos que cambiaron el mapa europeo del siglo XX, su homosexualidad no reconocida y sus múltiples amores, algunos de ellos trágicos.

Amor, política, historia y leyenda se entretejen en esta novela apasionante que reflexiona sobre las distancias que se establecen entre la vida pública y la privada, los hilos que unen la Historia con nuestra historia y la necesidad de contar la verdad cuando todo se acaba y nada puede dañarnos.


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